El titular de la Unidad de Atracción de Inversiones del Gobierno del Estado, Arturo Ortiz Galán, afirmó que el proyecto de la planta de fertilizantes FERMACHEM busca convertirse en un referente nacional de transparencia, por lo que mantiene una estrategia de acercamiento con universidades, organizaciones civiles y la sociedad para resolver dudas sobre su instalación en Lerdo.
El funcionario explicó que desde el inicio del proyecto se propuso a la empresa mantener una política de puertas abiertas, con información verificable y accesible para la ciudadanía, evitando que el debate sobre la inversión se politice.
“Lo que queremos es que la gente tenga información fidedigna y pueda resolver dudas reales. No buscamos politizar el tema, sino ser completamente transparentes”, expresó.
Ortiz Galán señaló que la intención es que FERMACHEM sea reconocida como una de las empresas más transparentes del país, mostrando abiertamente sus procesos, políticas y procedimientos para generar confianza entre la población.
Respecto a las inquietudes ambientales, aseguró que existe desinformación sobre el proyecto, particularmente en torno al uso del agua. Reiteró que la planta no utilizará agua de pozos ni extraerá agua de ríos, ya que operará con agua tratada y ésta tampoco será descargada posteriormente a cuerpos superficiales o al subsuelo.
Añadió que tanto el Gobierno del Estado como el Ayuntamiento de Lerdo serán vigilantes del cumplimiento de todas las normas ambientales y de operación para garantizar que el proyecto se desarrolle bajo los estándares establecidos por las autoridades federales.
El funcionario también explicó que la planta de FERMACHEM no debe compararse con otros proyectos petroquímicos, como el de Topolobampo, Sinaloa, debido a que su producto final será urea granulada y no amoniaco.
Precisó que, aunque durante el proceso industrial se genera amoniaco como un producto intermedio, éste permanece contenido dentro de las instalaciones y se transforma de manera inmediata en urea, por lo que no será almacenado para transporte ni movilizado fuera de la planta, reduciendo significativamente los riesgos.
Además, destacó que la tecnología que empleará la empresa es de origen europeo y representa una nueva generación de procesos industriales, muy distinta a la utilizada en las plantas de fertilizantes construidas en México hace más de cuatro décadas.
Ortiz Galán advirtió que modificar la ubicación del proyecto pondría en riesgo la inversión superior a mil 600 millones de dólares, debido a que la empresa ya cuenta con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) autorizada específicamente para ese predio.
Explicó que trasladar la planta incluso a otro municipio implicaría iniciar nuevamente los estudios y permisos ambientales, lo que representaría un retraso mínimo de dos años, situación que difícilmente aceptaría el inversionista, quien ya mantiene compromisos comerciales y tiempos de ejecución establecidos.
Como parte de las verificaciones técnicas, comentó que recientemente recorrió junto con directivos de FERMACHEM la zona donde se instalará la planta y posteriormente se trasladaron hacia el Cañón de Fernández para constatar las condiciones geográficas del lugar.
Detalló que entre el sitio del proyecto y el Área Natural Protegida existe una cordillera de aproximadamente 400 metros de altura, ubicada a unos siete kilómetros de distancia, que funciona como una barrera natural, por lo que no existe una conexión directa entre ambos puntos.
En cuanto al avance administrativo, informó que la empresa ya cuenta con la Manifestación de Impacto Ambiental, considerada el permiso federal más complejo del proyecto, mientras que los permisos municipales relacionados con construcción y operación continúan en trámite.
Aclaró que aunque la Manifestación de Impacto Ambiental elaborada en 2019 por el anterior desarrollador contemplaba la posibilidad de utilizar agua de pozo, FERMACHEM modificó ese planteamiento al asumir el proyecto el año pasado. Como parte de las conclusiones incorporadas al documento, la empresa estableció que no perforará pozos ni solicitará concesiones de extracción de agua a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), reafirmando que toda su operación se realizará con agua tratada.
