Marina de Llano enfatizó que el apoyo económico municipal jamás fue suspendido de manera definitiva. Explicó que las demoras no corresponden a una falta de voluntad política, sino a un cambio necesario en las reglas de operación por motivos administrativos y fiscales de fiscalización interna.
Anteriormente, el Ayuntamiento otorgaba una mensualidad de aproximadamente 30 mil pesos emitidos directamente a nombre de la directora del recinto. Al detectar observaciones administrativas, se determinó corregir esta práctica para que el recurso fuera entregado legalmente a nombre de la asociación civil encargada del proyecto cultural.
"Nosotros les empezamos a dar sus cheques, pero ellos tienen un problema en Hacienda y no pueden cambiarlos. Eso ya no está en nuestra cancha", afirmó la alcaldesa, detallando que hace dos semanas se entregaron quincenas pendientes y que este viernes 29 de mayo se liberaron dos pagos más, cumpliendo en tiempo y forma con las obligaciones del municipio.
La edil dejó en claro que no se busca remover de sus funciones a la actual titular de la Casa de la Cultura, sino redefinir su perfil para salvaguardar la transparencia. El Ayuntamiento le propondrá continuar con el cargo de Directora Académica, manteniendo la rectoría de la enseñanza, pero dejando la administración de los recursos financieros en manos de la tesorería municipal.
Asimismo, De Llano indicó que la reestructuración responde a la necesidad de atender diversas quejas de la ciudadanía de Bermejillo, quienes señalaban favoritismos o criterios excluyentes en el ingreso a las actividades.
"Se han suscitado varias quejas porque no todos los niños son aceptados. Nosotros venimos a trabajar por todos los jóvenes y niños del municipio", puntualizó de manera enérgica.
Con el objetivo de optimizar el alcance del subsidio público, la alcaldesa reiteró su invitación a los talleristas a sumarse a una visión de cobertura total que beneficie no solo a Bermejillo, sino también a Ceballos y a la cabecera municipal. La propuesta del Ayuntamiento consiste en que los maestros acudan dos veces por semana a Mapimí y una vez a Ceballos, comprometiéndose la administración a solventar los gastos de gasolina y alimentación correspondientes; una alternativa que inicialmente fue rechazada por la dirección del espacio.
Para concluir, Marina de Llano lanzó una convocatoria abierta para los creadores, talleristas y docentes de la región que deseen certidumbre laboral y vocación de servicio integral.
“Jamás se ha hablado de cerrar la Casa de la Cultura ni de despedir absolutamente a nadie. Al contrario, se les hace una invitación para que sigan trabajando con nosotros. La Casa de la Cultura necesita maestros de lunes a viernes, de ocho de la mañana a cuatro de la tarde, para poder distribuirlos en las diferentes regiones. Quien tenga esa disponibilidad será bienvenido”, finalizó.
