Integrantes de la Casa de la Cultura de Bermejillo solicitaron públicamente a las autoridades municipales de Mapimí abrir una mesa de diálogo y conciliación, luego de que, aseguran, fueron suspendidos los apoyos económicos destinados al funcionamiento del recinto cultural y al pago del personal que labora en el lugar.
En rueda de prensa, Maricela Barraza Espinoza, directora de la Casa de la Cultura, acompañada por la tallerista Clelia Morán López, manifestó la preocupación existente entre el equipo de trabajo y los usuarios del espacio cultural, debido a la incertidumbre sobre la continuidad de las actividades.
Barraza Espinoza señaló que desde hace 17 años la Casa de la Cultura ha brindado atención de manera ininterrumpida a alrededor de 60 y hasta 70 usuarios mensuales, entre niños, jóvenes y adultos, quienes participan en talleres artísticos y actividades culturales.
“El tema central que nos trae aquí es la cuestión del apoyo que tenemos. Nosotros estamos preocupados porque ya son 17 años dando servicio de manera ininterrumpida y los padres de familia, así como los mismos alumnos, nos preguntan qué va a pasar”, expresó.
Indicó que recientemente sostuvieron una reunión en la que, dijo, la presidenta municipal les informó que ya no se continuará apoyando económicamente a la Casa de la Cultura de Bermejillo, debido a otros proyectos contemplados para la cabecera municipal de Mapimí.
Actualmente, explicó, el municipio otorgaba un apoyo mensual de aproximadamente 15 mil pesos para cubrir el pago de un equipo integrado por 10 personas, entre talleristas, intendencia, velador y dirección, mientras que cada trabajador recibía alrededor de mil 500 pesos.
Asimismo, denunciaron que enfrentan retrasos en los pagos correspondientes a quincenas de abril y mayo, además de que no han recibido información clara sobre su situación laboral.
“Realmente la situación es completamente imprecisa. La presidenta no nos ha recibido ni nos ha dicho directamente cuáles son sus proyectos o programas. Nosotros queremos tener la oportunidad de platicar con ella y colaborar por el bien de la comunidad”, comentó la directora.
Las representantes del recinto cultural explicaron que la operatividad del espacio ha sido posible principalmente gracias al respaldo de padres de familia, comerciantes y ciudadanos de Bermejillo, quienes han contribuido económicamente para solventar gastos básicos y mantenimiento.
Añadieron que el inmueble pertenece al municipio, aunque actualmente requiere reparaciones y mantenimiento en distintas áreas.
Por su parte, Clelia Morán López explicó que desde diciembre pasado los talleristas fueron retirados de nómina y posteriormente se les planteó trasladarse a impartir clases a Mapimí, situación que calificó como inviable debido a la distancia, las malas condiciones de la carretera y la falta de apoyos para transporte o seguridad.
“Lo que queremos con esta rueda de prensa es llegar a una conciliación y a resultados positivos para toda la sociedad, porque se están beneficiando muchas personas de Bermejillo y de comunidades cercanas”, expresó.
Las integrantes de la Casa de la Cultura insistieron en que no buscan confrontación con las autoridades municipales, sino preservar un espacio que consideran fundamental para alejar a niños y jóvenes de factores de riesgo y fomentar actividades artísticas y culturales en la región.
Adelantaron que buscarán gestionar una audiencia con el gobernador del estado para exponer la situación y solicitar respaldo que permita mantener en funcionamiento el recinto cultural.
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